Translate

Mostrando entradas con la etiqueta maryajoses. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta maryajoses. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de septiembre de 2018

Islandia en ruta - Día 8

El día comienza nublado y lluvioso. Cargamos el coche y ponemos rumbo a Reykiavik. Para recortar la ruta en carretera decidimos pagar por pasar por el túnel de Hvalfjordur. Se trata de atravesar bajo el agua el fiordo y de este modo ahorrarnos bordear todo el fiordo. El túnel la única diferencia que tiene respecto a cualquier otro es que en el inicio vas cuesta abajo, luego un trayecto llano para finalmente subir a la superficie. En las máquinas se puede pagar con tarjeta. Es como un acceso de autopista.
Al llegar a Reykiavik pasamos por el "viajero del sol" que estaba lleno de turistas. Nos alegramos aún más de haberlo visto el día de nuestra llegada. Tuvimos algo de dificultad en encontrar aparcamiento (sábado por la mañana y además con una carrera atravesando todo el centro). Finalmente aparcamos en los alrededores de la calle Ægisgata en zona blanca, esto es, sin tener que pagar.
Plaza Ingólfstorg

Lo primero que hicimos fue ir a mirar los tours en barco para ver los puffins o frailecillos, ya que durante todo nuestro recorrido en Islandia no los habíamos visto. Contratamos con Sea Adventures (47,42€ por persona), pues siguiendo las recomendaciones de Internet tenía buena puntuación y buena relación calidad/precio. Una vez con nuestra hora fijada para el tour, nos dirigimos a visitar el centro de Reykiavik (destacando el parque Ingólfstorg y el Ayuntamiento). Es una muy buena zona para perderse caminando. Después de la excursión fuimos a la Cathedral of Christ the King y desde el lado contrario del lago vimos la  Fríkirkjan í Reykjavík, ya que por motivos de la carrera el acceso en coche se estaba complicando en exceso.
- Tour de Puffin. La duración es de una hora. El barco es una embarcación pequeña, casi familiar. Tiene aseo pero pequeño (por no decir enano). Tiene una zona para ir sentado en el interior y otra en el exterior en la planta baja o en la parte superior en exterior. Yo elegí esta última porque tiendo a marearme. Mi amiga prefirió quedarse en el interior por la lluvia y el frío. Hay que ir abrigado porque por la velocidad (no es que sea velocidad terminal pero la suficiente) se siente un viento helado, y en nuestro caso chubasquero porque estaba lloviendo. La excursión se detiene cerca de un islote que está lleno de puffins. Los ves volando o flotando en el mar. Algunos nos pasaron muy cerca pero era muy difícil captarlos con mi cámara (uso la de mi teléfono).

Mi recomendación personal es que si has podido ver puffins en otra zona de la isla, puedes ahorrarte la excursión. Nosotros no tuvimos problema en la reserva en el mismo día en el propio establecimiento pero en temporada alta es recomendable contratarla con antelación.
- Compra de recuerdos / regalos: después de dar la vuelta a toda Islandia y mirar muchas tiendas de souvenirs, recomendamos esta tienda para comprar todo lo que necesites porque es la más económica que encontramos. Además tiene de todo lo que quieras. Su nombre es Röst, está en el puerto y es también restaurante.
- Krýsuvík. Después de visitar otras zonas "calientes" del país no sorprende especialmente. El acceso es por carretera de gravilla en su gran parte y con curvas pues está entre montañas. La zona tiene aparcamiento gratuito. Hay pasarelas de madera para la visita. El olor a azufre está presente, como en todos estos lugares. A nosotros nos tocó lluvia fuerte, así que la visita la hicimos deprisita.
- Spa Blue Lagoon. Espectacular. La entrada es cara, la más cara de toda Islandia, pero realmente te hacen sentir que estás en un lugar que lo merece. Se trata de los baños termales más famosos del país, que cuenta con sus aguas color turquesa por el efecto del sílice. Nosotros adquirimos la entrada básica que incluye acceso al baño, mascarilla de sílice (las veces que quieras), una bebida dentro del agua, uso de toalla, taquilla y duchas (que cuentan con champú y acondicionador). El complejo cuenta dentro de la zona de baño, con sauna, baño turco, cueva, chorros de agua relajante, bar, asientos en círculo... En el exterior tiene un restaurante de lujo, tienda con productos de tratamiento, y zona de masajes y tratamientos. Aparcamiento gratuito. Cuenta con un edificio con taquillas de todos los tamaños (imagino que para la gente que llega en autobús o de camino al aeropuerto y no lleva coche). Desde aquí hasta la entrada hay que caminar bastante por un sendero señalizado y adoquinado.
Camino de acceso a Blue Lagoon

Lo primero que hacen es canjear tu bono (adquirido con antelación a ser posible porque se agota) por una pulsera azul (nos recordaba mucho a la de Disney Orlando) que sirve para acceder /salir del recinto de agua y activar / desactivar tu taquilla, también te asocian la pulsera a una tarjeta de crédito. Te entregan una toalla. Una vez en los vestuarios se aprecia lujo allá por donde miras. Nada más entrar tienes varios aseos. En la izquierda espejos que me recordaban a los de un camerino de estrella de cine, con secadores a disposición y asientos tipo taburete bajo. A la derecha zonas de taquillas distribuidas en estancias / habitaciones que cuentan cada una con una banca central para sentarse y un probador para poder cambiarse en privacidad. En la pared que da al pasillo hay zapateros, ya que como es costumbre hay que dejar las botas /zapatos exteriores fuera de la taquilla. Indicar que la taquilla se cierra con la pulsera simplemente apretando la taquilla y acercando la pulsera al visor (recuerda de manera electrónica cuál es la tuya).
Blue Lagoon

Ya que has dejado todas tus pertenencias y estás solo con tu bañador, chanclas y toalla (también cámara o móvil si es acuático o lo tienes protegido por alguna funda, como fue nuestro caso) estás preparado para salir de la estancia de taquillas por la derecha (lado contrario al que usaste para entrar) y recorriendo el pasillo hacia la derecha se llega a la zona de duchas así como a la salida a la zona de agua. La toalla se puede dejar en un casillero numerado pero no cerrado (nosotras las dejamos directamente en nuestra taquilla). Puedes ser valiente (como hicimos nosotras) dejar las chanclas y salir corriendo al exterior para entrar al agua, o puedes acceder directamente al agua desde el interior y salir por una puerta que hay dentro del agua.
La zona de agua es bastante más grande que la de los dos baños termales que probamos en nuestro viaje. El agua súper caliente en contraste con el frío y lluvia exterior. Primero dimos una vuelta de reconocimiento del lugar. La mayoría de visitantes es de habla no española pero nos encontramos con unos chilenos con muchas ganas de conversar. Ellos estaban en escala larga hacia otro destino y habían aprovechado para pasar las horas de espera a remojo en uno de los lugares más famosos de Islandia. Si que es cierto que de unos años hasta ahora el incremento de vuelos que hacen escala en este país se ha visto incrementada, supongo que por la buena disposición del gobierno o de la gestión del propio aeropuerto.
Desde el agua se puede acceder a un "bar" de mascarillas, unas de pago y otras, como la de sílice, gratuitas. Pones la mano y unas empleadas te dan con un cucharón una cantidad de masilla. Como tiene buenas propiedades para la piel, pues ahí estamos todos cubriendo nuestra cara, cuello y brazos... porque claro, cualquiera sacaba del agua cualquier otra parte del cuerpo con el fresquito que hacía fuera... Pasado un tiempo la mascarilla se seca y se vuelve más dura. Puesto que el agua donde te estás bañando y el fondo están compuestos por este mineral, cuando te has cansado de llevarlo solo tienes que lavarte con el propio agua en el que te estás bañando.
Mapa Blue Lagoon

Hay carteles informativos donde se indica que el agua se renueva cada 40 horas de forma natural y por su composición no sobreviven bacterias, esto hace que no sea necesario el uso de cloro u otros químicos para su depuración. Nos dirigimos hacia el bar para pedir nuestra bebida gratuita. Hay una gran variedad incluida. Nos decantamos por batidos (Skyr smoothie). Se agradece que estén fresquitos para contrarrestar la temperatura del agua. Estuvimos en cada rincón disfrutando y haciendo fotos. El tiempo total que estuvimos en "remojo" fue de dos horas y media... que se nos hicieron cortísimas. Salimos por la puerta que hay en el agua para no morirnos del contraste al exterior. Después tuvimos tiempo de ducharnos, lavarnos bien el pelo (pues recomiendan hacerlo y usar el acondicionador porque el cabello con los componentes de la laguna tiende a secarse casi al punto de no poderlo peinar). Punto a favor es que las duchas son todas individuales.
Cuando nos disponíamos a salir llegaban un montón de asiáticos, menos mal que llegamos antes porque nosotras no tuvimos que hacer nada de cola. Para salir hay que usar la pulsera en los tornos... y oh, sorpresa, se abre una cajita para que deposites la misma antes de marcharte! Me pareció sublime! Qué manera tan práctica de llevar a cabo la recogida de pulseras! pues si no la depositas el torno no gira...

Dimos un paseo por la parte exterior de la laguna haciendo fotos increíbles y con mucho azul.
- Aeropuerto Kefliavik. Paramos antes de llegar al aeropuerto para poner gasolina al coche. El total de gasto de gasolina en el viaje fue de casi 320€ para 8 días (una media de 40€ al día). Dejamos el coche, pasamos la entrega con éxito (afortunadamente la lluvia había limpiado todo el barro y los mosquitos). En el aeropuerto descubrimos una tienda de productos de la Laguna Azul. Compramos comida para llevar para cenar en el avión.
En la cola de embarque escuchamos a unos chicos que contaban que se les había pinchado la rueda del coche en una carretera de gravilla. Su coche no era un 4x4. Hay que tener mucho cuidado con la velocidad si no llevas un vehículo apropiado.
Dacia Duster, nuestro compañero de viaje

sábado, 1 de septiembre de 2018

Islandia en ruta - Día 5

Día 5 o día más caluroso de nuestra estancia en Islandia. El día comenzó con un estupendo desayuno casero en nuestro alojamiento con vistas al lago Mývatn. Hay que puntualizar que es muy apacible comer y sin que un solo insecto moleste, a pesar de que en todos los alrededores del lago los insectos son insorportables, de lo pesados y pegajosos que son (entiéndase como que los insectos se posan en toda tu persona y deciden acompañarte en tu paseo todo el tiempo). Quien sabe qué especie rara de mosquitos son porque ni pican ni buscan comida...
Comenzamos:

- Dimmuborgir o ciudad encantada. Se trata de una zona extensa llena de lava. Se han creado senderos por las que se puede pasear para ver formaciones curiosas naturales. Hay varias rutas aunque son realmente confusas porque en los propios carteles de la zona que te las señalan los nombres no coinciden... o eso al menos nos pareció a nosotras. Algunos senderos de los más conocidos son Litli Hringur (unos 15 minutos de trayecto), Stóri  Hringur (20 minutos) y Kirkjuhringur (conocido como Circuito de la Iglesia de 2.3 kilómetros, sobre 1 hora). Nosotras nada más entrar nos dirigimos a la izquierda y nos llamó la atención un agujero en la roca precioso para hacer fotos. Decidimos seguir el sendero atravesando el agujero y como íbamos hablando y hablando no nos dimos cuenta que llegamos al final de la Ciudad Encantada que continuaba con un camino hacia el cráter Hverfell. Para colmo este día lo declararé como el más caluroso de nuestro viaje y a pesar de llevar protector solar, gafas de sol y manga corta... quería morir del puro calor!! Adoré el aire acondicionado del coche!!! Y eso que cuando buscaba coche para alquilar me llamaba la atención que resaltaran tanto que disponían de "aire acondicionado", ya que no me parecía una característica imprescindible para un coche en Islandia... pues este día lo entendí y agradecí que lo tuviera. Por tanto, en este lugar: Ojo con perderse!!! Estuvimos unas dos horas caminando (con nuestra pérdida entre las rocas incluidas). Parking gratuito. Hay cafetería y tienda de recuerdos. El baño público es de pago, pero si consumes algo en la cafetería te facilitan el código para ir. Nosotros conservamos los que nos dieron los españoles el día anterior, por lo que nos salió gratis.
*** Recomendación personal: no es una visita imprescindible en Islandia. Si han visitado las Islas Canarias en España, el paisaje les puede ser parecido. 

- Höfdi - Kálfaströnd. Kálfaströnd son uno de los más famosos pilares de lava que emergen del agua en la zona de Höfdi. Nosotras hicimos varias paradas por el camino en zonas señalizadas e hicimos varias rutas caminando. Una de ellas nos llevó a las vistas más bonitas de los pilares con un caminito muy estrechito y una vuelta enorme que hasta a una granja llegamos!! Visita total 1 hora y 15 minutos aproximadamente. Estuvimos prácticamente solas toda la visita.


- Pseudo cráteres de Skutustadagigar en el estanque Stakhólstjörn. Parking gratuito. Hay varios senderos y mediante unas escaleras se puede subir para admirar cada pseudo cráter desde arriba. En ocasiones parece que caminas en otro planeta.

- Kaffi sel. Descubrimos este lugar casi por casualidad porque entramos al baño público. Tiene tienda de recuerdos y restaurante. Tenían la sopa típica y en buffet libre, esto es, puedes rellenar tantas veces como desees. Lleva incluida la bebida (agua, té o café), pan y mantequilla. Precio: 16€/persona.
Sopa típica de cordero

- Geitafoss y Goðafoss Waterfall. La primera está más al borde de la carretera y puede admirarse desde un puente. La segunda es necesario caminar algo más para poder admirarla. Parking gratuito muy cerca. Si nos situamos mirando hacia la cascada se pueden tomar dos rutas: el lado izquierdo o derecho. El lado derecho estaba en obras (construyendo una plataforma a modo de mirador) y nosotras fuimos por el lado izquierdo, que además es el recomendado en los sitios que había leído en internet. De este lado, mediante una escalera de piedras, puedes bajar a la parte inferior de la cascada, al borde del río para admirarla desde una perspectiva diferente. Hay que tener cuidado de resbalar con las rocas y el agua. Desde arriba, fuera de lo construido como mirador se puede llegar hasta el borde del salto de la cascada. Es bastante caudalosa. Debido al agua y humedad, en esta zona comenzamos a notar nuevamente el fresquito. Duración de la visita: media hora.


- Akureyri. Después de tanta naturaleza tocaba visitar la segunda ciudad más importante de Islandia. Akureyri es conocida también como la capital del norte. Nosotras quedamos realmente enamoradas de los semáforos que curiosamente tienen forma de corazón en el color rojo. Visitamos su Iglesia, y paseamos por los aldedores. Descubrimos que el fuerte de Islandia no son precisamente las ciudades, o quizás nosotras buscábamos algo que nos sorprendiera más. Duración de la visita: media hora.

- Dalvik y el tunel de carretera 82. Pasado el pueblo Dalvik siguiendo la carretera 82 se llega a uno de los túneles que nos sorprendió en Islandia. Quizás por ser el primero, nuestros ojos se nos salían de las órbitas cuando accedimos con el coche en un túnel sin semáforo de dos direcciones y un solo carril. Entendemos que como los islandeses son muy formales y educados, no será necesario indicar. Por tanto, hay que tener ojo si te toca en la dirección en la que nosotras íbamos porque es el carril que tiene cada tantos metros un área de espera para poder dejar pasar a los coches que van en sentido contrario.

- Alojamiento en: Brimnes Hotel. Hotel sin ascensor. Desayuno incluido. Servicio gratuito de Kayaks y barquitas de paseo. Parking gratuito. Situado al lado de una gasolinera y frente al entrante de agua de mar que forma como un lago. Utilizamos el servicio de lavandería por 12€ (lavado y secado). Entregamos toda la ropa y nos la regresaron doblada y todo! Inicialmente en el viaje no estaba planeado utilizar este servicio, pero tampoco esperábamos tener temperaturas tan altas y la ropa de verano se quedó corta. En el día de hoy llegamos al hotel a las 19h. 


***Nota: Toda la zona de los alrededores del lago Mývatn tiene como acompañantes de tu viaje los horribles insectos. Lo he repetido hasta la saciedad desde que hicieron acto de presencia en nuestra ruta por Islandia, pero es difícil de explicar. El punto a favor es que no pican. Punto negativo: son extremadamente pesados, se posan todo el rato en brazos, piernas, manos, orificios tales como nariz, orejas, ojos... no discriminan. Nuestra mejor compra en el viaje fue nuestra mosquitera personal. Si tienes posibilidad de fabricar una casera y la llevas en la maleta podrás ahorrar los 8-9€ que cuestan las que venden en el lugar. Eso sí, puedes morir del asco si no las tienes. Es totalmente impresionante la cantidad de insectos que hay. Con el simple gesto de mover los brazos al andar notas como "chocas" con un montón de ellos y si te observas la ropa la verás llena de insectos (por lo que mejor no mirar). En el exterior del coche verás todo el frontal con una cantidad impresionante de cadáveres... En el interior del coche, con el mero hecho de abrir y cerrar la puerta para entrar se cuelan otro trillón... lo bueno es que se suelen concentrar en las ventanas y por ahí se pueden ir "echando" del habitáculo. En el interior de los lugares, se posan en las ventanas y no molestan mientras se está comiendo. En resumen, la mosquitera es el mejor invento para turistear por esta zona, no limita la visibilidad, no es incómoda y es fácil de poner y quitar. Pero sobre todo, garantizarás que los insectos no accedan a tus orificios de la cabeza.